De entre varias técnicas de modelado, la más usual es la colocación de alambres (alambrado).


Esta técnica consiste en enrollar alambre alrededor de las ramas de la planta, para luego poder modelarla con la forma deseada, la rama permanece alambrada el tiempo necesario hasta lignificar en la posición deseada sin necesitar los alambres.


Contrariamente a lo que mucha gente piensa, los alambres no impiden el crecimiento de la planta, simplemente la fuerzan a crecer en la posición deseada, siendo a veces necesario retirarlos (antes de que marquen la rama) y volver a colocarlos nuevamente hasta obtener la forma deseada.


El alambrado se utiliza en la transformación de “Potensai” (bonsáis potenciales – especies que reúnen las características necesarias para ser bonsáis) en “Pre-Bonsái” (fase en la que ya se aplicó la técnica pero que aún no se finalizó el proceso) y en la mejora y recuperación estética de Bonsáis.


Este proceso puede aplicarse a todas las especies de Bonsái, y deben respetarse determinadas reglas.


Aunque los "bonsaístas" experimentados terminan alambrando casi todo el año, siempre que las plantas estén fuertes, existen especificidades por especies.

- Las caducifolias, pueden ser alambradas al final del invierno tras caer las hojas, pero cuidado, pues la flexibilidad de las ramas es baja y cambios muy radicales pueden partir las ramas, y en verano si son defoliadas.

 

- Las persistentes, pueden ser en primavera y verano junto con una poda, pero si van a ser defoliadas, aprovechamos y lo hacemos a continuación para tener una mayor visibilidad.

 

- Las coníferas (pinos y Juniperus, etc.) se hace en cualquier momento, normalmente junto a una poda de limpieza, pero en verano debemos tener especial cuidado con la elevada fluidez de la savia (principalmente en pinos), que al ser condicionada por alambres puede hacer que ciertas ramas se sequen o sufran roturas internas.


Las técnicas de alambrado son varias, pudiendo usarse uno o más alambres por rama (alambrado simple), los cuales deben colocarse paralelos y juntos, el alambre debe colocarse pegado a la corteza de la planta sin marcarla siempre en ángulos de 45 grados, también podemos utilizar un solo alambre que ate dos ramas (alambrado doble).


El alambre utilizado es de aluminio que lleva un baño de cobre para que su color no resalte, este alambre de origen japonés existe en diferentes calibres de 1mm a 6mm con intervalos de 0,5 mm, como principales características no reacciona con la planta (como el hierro que se oxida o el cobre que se pone verdoso), es extremadamente flexible pudiendo moldearse fácilmente, retirarse y reutilizarse.


En coníferas también puede usarse alambre de cobre destemplado, que es más duro, logrando doblar ramas más fuertes con grosores menores, lo que es importante especialmente en las extremidades de pinos, para pasar entre las agujas, dada la resistencia también es más difícil de trabajar requiriendo más práctica.


Además del alambrado existen otras técnicas de modelado como la colocación de “tirones” de alambre (u otro material), la colocación de pesos, la colocación de “tensores” propios para Bonsái que fuerzan gradualmente ramas muy gruesas en las cuales no se pueden usar alambres, esta fuerza puede ser para crear o corregir curvas.


Siempre que estemos trabajando con una planta de corteza sensible o pretendamos forzar mucho la planta, podemos envolver la rama con rafia húmeda (u otro material que proteja la rama) antes de colocar el alambre.


De cualquier forma siempre es importante destacar que la técnica de alambrado surgió en el último siglo y que el Bonsái tiene más de 2000 años, por lo que la base del modelado consiste en aprovechar las formas naturales de la planta y en la poda con previsión y conocimiento de la forma natural de brotación de la especie.

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