
La palabra Bonsai está compuesta por 2 caracteres, que significan "árbol en maceta", por lo que la importancia de la maceta en este arte es (¡casi!) igual que la de la planta.
De la misma manera que, por motivos hortícolas y estéticos, no todos los árboles y arbustos pueden utilizarse en Bonsái, no cualquier maceta sirve para Bonsái.
A nivel estético, "la maceta está para el Bonsái, como el marco para el cuadro", debe realzar la belleza de la planta sin robarle la atención. Diferentes estilos de Bonsái requieren diferentes tipos de macetas, también los colores se seleccionan teniendo en cuenta la especie y estilo de la planta, contrastando o combinando con ella.
Hortícolamente, la maceta de Bonsái debe tener determinadas características químicas y físicas que permitan el cultivo por largos períodos de un árbol en su interior, estos objetivos se consiguen con el uso de gres de alta calidad y procesos de fabricación específicos.
Químicamente la maceta no puede reaccionar con el Bonsái, debe mantener una relación íntima con él (por eso las macetas nunca están esmaltadas por dentro), realizando la retención e intercambio de nutrientes con la planta, pero perpetuando la capacidad de "liberarlos" para no "salinizar" el suelo.
Físicamente las macetas de Bonsái son de gran resistencia, deben soportar amplias variaciones térmicas protegiendo las raíces de las plantas y al mismo tiempo resistir la presión interna sin deformarse ni romperse.
Existen varias procedencias clásicas orientales de las macetas de Bonsái, existiendo hoy piezas occidentales de mucha calidad, algunas de ceramistas reconocidos muy valoradas.
Yixing, en China, es la región por excelencia en la producción de cerámicas desde teteras para la ceremonia del té hasta macetas de Bonsái y piezas de decoración, esto se debe a las características de los suelos que confieren al barro de tono rojizo una textura y acabado excelentes, incluso en los modelos sin vidriado.
Es en esta zona donde se producen tanto las macetas de líneas más económicas para Bonsái como macetas de autores reconocidos, hechas a mano, que presentan el clásico sello (o sellos) que es la firma del artista.
En Japón existen varias áreas con características de gres, cocción, vidriado e incluso diseño diferentes entre sí, siendo la ciudad de Tokonoma la mayor y más conocida área de producción con varios siglos de tradición.
Al igual que en China, las macetas de autor son muy apreciadas, siendo las más valoradas las personalizadas con un sello (o varios) en la parte inferior de la maceta.
La elegancia de las líneas de las macetas japonesas y la originalidad de los colores les confiere una personalidad muy propia, a veces con líneas más clásicas, otras más modernas.
Con un estilo propio inspirado en la naturaleza, también se producen en Japón (así como en China o por muchos ceramistas en Occidente también), los Kurama, vea más información en ficha técnica kuramas.
Existen otras zonas en Oriente que producen macetas como Corea o Indonesia, que aunque siguen líneas inspiradas en Japón y China, terminan teniendo personalidad propia.
Para más consejos sobre cómo elegir la maceta visite la ficha técnica de trasplante.